Toma de decisiones estratégicas en el proceso del marketing
Analicemos los pilares fundamentales para la toma de decisiones efectivas, subrayando que la consistencia entre los objetivos empresariales y las acciones de marketing es la clave del éxito.
Definición del Núcleo del Negocio y Prevención de la Miopía
La primera gran decisión es responder: «¿En qué negocio estamos?».
- Miopía de Marketing: Es importante no cometer el error de definir el negocio de forma estrecha (centrada en el producto) en lugar de expansiva (centrada en la necesidad del consumidor).
- Ejemplos Estratégicos: Tomemos de ejemplo a la empresa Disney, no hace películas ni parques, «crea fantasías»; una empresa de botas no vende calzado, vende «medios para la exploración».
Identificación del Entorno Competitivo
La definición del negocio determina directamente quiénes son los competidores. Se distinguen dos categorías:
- Competencia Directa: Empresas que ofrecen el mismo producto y beneficio al mismo público (ej. Coca-Cola vs. Pepsi).
- Competencia Indirecta: Empresas que satisfacen la misma necesidad primaria con productos diferentes (ej. Coca-Cola vs. embotelladoras de agua o jugos).
Selección de la Entidad de Comunicación
Es crucial decidir si la comunicación se enfocará en la marca general o en una submarca/producto específico. Esta decisión altera la estrategia según el ciclo de vida del producto:
- Nuevos productos: Requieren campañas de conocimiento e información.
- Productos establecidos: No necesitan darse a conocer, sino reforzar otros atributos.
Jerarquía de Objetivos: Empresariales vs. Marketing
El video enfatiza la necesidad de priorizar objetivos, ya que a menudo pueden ser contradictorios:
- Objetivo de Beneficios (Rentabilidad): Se enfoca en el recorte de costos, optimización de gastos y mantenimiento de clientes actuales.
- Objetivo de Ingresos (Crecimiento): Suele requerir inversión en publicidad y atracción de nuevos consumidores, lo que puede reducir los beneficios a corto plazo.
Consistencia y Alineación
La efectividad de cualquier campaña está relacionada con que todas las decisiones posteriores sean coherentes con el objetivo principal establecido. No es posible buscar un gran crecimiento del mercado mientras se reducen al mismo tiempo los presupuestos destinados a la promoción.
Conclusión
El cliente es el eje central, no el producto
El marketing es dinámico, la evolución de las 4 Ps (Producto) a las 4 Cs (Cliente) y finalmente a las 4 Es (Experiencia) demuestra que el marketing ya no se trata de «empujar» un objeto al mercado. Enfocándonos en el cliente, la conclusión es que hoy la lealtad no se compra con características técnicas, sino con conexiones emocionales y soluciones a necesidades específicas. El éxito actual depende de qué tan bien una marca puede «evangelizar» a su público, aunque la base siempre es producto, plaza, precio y promoción.
La definición del negocio previene la obsolescencia
El concepto de «Miopía de Marketing» es fundamental. Las empresas que se definen por solo lo que “hacen” corren el riesgo de desaparecer cuando el producto cambia. Las que se definen por el “beneficio que proveen” son capaces de innovar y sobrevivir a los cambios tecnológicos, porque entienden que su negocio es satisfacer una necesidad humana permanente.
La competencia es más amplia de lo que parece
La distinción entre competencia directa e indirecta obliga a las empresas a mirar más allá de sus rivales obvios. Al entender por ejemplo que una bebida compite no solo con otras marcas de refrescos, sino con cualquier cosa que sacie la sed (agua, jugos, té), la toma de decisiones estratégicas se vuelve más robusta y previene sorpresas competitivas provenientes de otros sectores.
Existe una tensión natural entre Rentabilidad y Crecimiento
Una conclusión crítica para la gestión financiera es que los objetivos de beneficios e ingresos suelen ser contradictorios a corto plazo.
- Si buscas rentabilidad, optimizas costos y te enfocas en clientes actuales.
- Si buscas crecimiento, debes invertir agresivamente, lo que reduce el margen de beneficio inmediato. El líder estratégico debe elegir una prioridad clara para evitar enviar mensajes mixtos al mercado y al equipo.
La consistencia es el factor de éxito definitivo
No importa qué modelo se utilice (Ps, Cs o Es), la estrategia fallará si no hay alineación. La efectividad del marketing nace de la coherencia: los objetivos empresariales deben respaldar las tácticas de comunicación, y el presupuesto debe ser acorde a la ambición de la meta. Sin consistencia, el marketing mix es solo una lista de ingredientes sin receta.
